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Jesús Ruiz...desde Orihuela

Ahora, toca Miguel

Ahora,  toca Miguel

Contribuir a proteger el medio ambiente me ha costado cuatrocientos noventa euros sin contar con el cortaviento que me he agenciado por que se acerca el invierno. El medio ambiente da mucho de si. Aún no he visto a conferenciante alguno del cambio climático, desfilando por los pasillos de las facultades en bicicleta plegable de esas muy monas, como la evidencia.

Que está cambiando el ambiente es cierto. Desde agosto ha llovido mas de la cuenta en Orihuela pero como uno oye tanto el tema de los cambios de los ambientes, a lo mejor alguien no se ha dado cuenta que en Orihuela no hay mucho ambiente donde elegir y si buscas ambiente distinto al ambiente local, lo claro es que hay que irse aunque el medio para hacerlo también contamina.

Hay quien defiende el ambiente sin tener claro el medio. La contradicción la tenemos plasmada en la costa. Allí se va a endulzar la mar salada a base de presión y eso consume una barbaridad de kilovatios por hora lo que equivale a un aumento de la producción de electricidad en Escombreras. Y la producción de electricidad contamina por que lo hace con gasoil y gas de Argel así que firmamos Kioto para quedar bien. Que esa es otra, a este paso, los argelinos van a nacionalizar el gas y el ambiente se calentará de lo lindo, pero no pasa nada, siempre nos quedarán los americanos y mister Marshall Ahora toca Miguel, que aunque ya era hora, cuesta mucho creérselo.

Hemos perdido el enganche de Miguel Hernández igual que esta ciudad dejó perderlo. Aún así, ya era hora, aunque nunca es tarde. Espero ver a los aduladores de Miguel beber de las mismas fuentes visuales y sensoriales que le sirvieron para parir su poesía. Me refiero a esa dualidad del ser cuando escoge entre dos caminos, a esos paseos de trabajo por la huerta, por el palmeral, por la sierra de Orihuela, por los rastrojos de las cosechas para alimentar al ganado por que lo que nadie puede negarle a Miguel Hernández, es esa pureza y valentía que se adquiere con la desvergüenza de la dignidad humana. Mi tributo al calentamiento global es la bicicleta y el compromiso con Miguel es seguir leyéndolo y redescubriéndolo. Ahora, toca el homenaje a Miguel, espero que no armen todo este tinglado institucional, para quedar bien.

Historias de Enero

Historias de Enero

Dickens relató la realidad social de la Inglaterra del siglo XIX y, con pequeños cambios, nosotros tenemos otra Navidad que no se aprecia. Cuando amanece en Orihuela... por las calles hay silencio, no hablan mucho, sólo llevan una bolsa con comida. Son hombres y mujeres de todos los orígenes y culturas que viven en la ciudad o sus pueblos. Su ilusión es mejorar su pasado aunque tengan que posar en las frías esquinas hasta que se los lleven las furgonetas al tajo de Cartagena, Villena o Almería, demasiado lejos. Sueñan con un trabajo aquí, más cerca, ya que la obra o el campo son duros en invierno. Encogidos por el fresco de la mañana, parecen ilusionados y preocupados al mismo tiempo, pues la cosa no está para lecheras. Han dejado a sus hijos en la cama, hay que comer, pagar el alquiler y mandar dinero a la otra parte del mundo, a sus familias.

Otros van camino de la oración coránica a la mezquita, bajo el monte San Miguel. Son musulmanes de rostro relajado que rezan hacia la alquibla el primer Salat del día. Son las siete. Han realizado la ablución en su casa ya que de momento no se pueden lavar en el actual templo, antigua cochera cercana a la Plaza Vía Manuel. Cuando terminen sus letanías se dedicarán a sus quehaceres como el resto de mortales. Ven por la calle a compatriotas que no son bien vistos, han abandonado la senda del Corán, avergüenzan a su cultura y valores con vicios occidentales rechazados también por lo occidentales. Parece que discuten... Se entristecen cuando piensan que pueden ser atraídos por el proselitismo de la marca Al-Qaeda, mas ligada a intereses terrenales que de fe en esta era postmodernista.

Los hay con suerte, de verdad, y encuentran unas monedas en el bolsillo al tiempo que abre algún bar de barrio. Los más avispados ojean los titulares del periódico de barra mientras apuran su café mirando a la calle, cogen su nevera, se marchan, su furgón llegó... Otros con mirada perdida, embriagada con olor a café, piensan en ese empleo que no llega o esa suerte que no cambia, les importa un bledo la ilusión maquillada de la Navidad...

Las cafeterías chic del centro están concurridas. Se oyen risas, ningún desaire a sus vecinos de barra, solo patrióticas críticas futboleras y otras parodias invernales, risas que si «el tren no lo entierra ni dios», que si «a Medina le entró el picudo y las prisas», que «la autopista de enlace se hará por huevos», que si «La Lorente consiente y Ballester se resiente», que si «Franco dejó de ser general para disfrutar de concejal», que «el río no huele» carcajadas.

Las calles se llenarán de niños con olor a imprenta en sus mochilas, sin preocuparse por el futuro que les aguarda, son niños. Allí en las escuelas e institutos se observa el mundo que viene y no le prestamos atención. Así es Orihuela, adormilada, a primera vista.

¿Racismo, xenofobia, etnocentrismo, intolerancia o falta de respeto? Sólo es cuestión de percepción, como dijo Dickens «hay cuerdas en el corazón humano que sería mejor no hacerlas vibrar».


http://www.laverdad.es/alicante/

El año que viene

El año que viene

Se agota ya un año lleno de cambios en Orihuela. Cambios de calendario y de unas pocas cosas más comparando las espectativas y las ilusiones con los resultados. Enero empezó como acabó Diciembre, como dicen, en precampaña. A estas alturas sabrá el anterior alcalde que no se le pueden dar responsabilidades de gobierno a cualquier energúmeno que esté bien colocado en una lista. La soberbia y la competencia se admiten en determinadas ocasiones. Medina estará recuperándose de la mala leche que se le quedó en la expresión después de tantos años en el gobierno municipal. Tantos años para acordarse solo de lo malo.

Las elecciones locales las ganó la lista que presentó su partido al desaparecer la escisión de años atrás. La alcaldesa Mónica Lorente se tomó unas largas vacaciones antes de empezar a gobernar. Son realmente pocas las cosas que han cambiado. Realmente es poco tiempo el que lleva el actual equipo de gobierno decidiendo, pero hay que tener en cuenta que esta ciudad tiene mucha sed y no solo de agua. Los corazones y las mentes no son como las plazas y las bombillas, aún así, al oriolano tipo le gusta que le cuenten como pasan las cosas y como deben de amueblarse la cabeza. Como serviciales vasallos tambien se vive feliz. Con estos antecedentes, hasta la libertad es un concepto discutible aunque podamos pasarnos un semáforo en rojo o pasen mil años más.

El año que viene estará lleno de ilusiones. Cada uno de ustedes desea una cosa, tiene un sueño o una desilusión que renovar. Lo imperdonable es pedir a los políticos como si fuesen los Reyes Magos. En esos asuntos no vamos a madurar mucho y eso que se nos presupone seres inteligentes de cerebro desarrollado y pulgar oponible. El año que viene es año de elecciones generales y como siempre los políticos municipales se volcarán en el carrusel de la eterna campaña electoral soportada por la caótica mezcla de política-administración, de forma tan descarada que dudamos en el tipo de democracia que navegamos, producto de una partitocracia plutócrata de nuevo corte. Ya no tengo edad para creer en los tres reyes, ni en el gordo ese. Lo estúpido e ilusionante a la vez, es convencerse de lo contrario. El año que viene, ya veremos.

Felices Fiestas

Felices Fiestas

Desde mi escritorio en esta tarde de Nochebuena os deseo lo mismo que me deseo yo, lo mismo que quiero para mí. Hay una frase que me digo siempre antes de emprender algo dificil o excepcional y es "que todo salga bien", y eso es lo que pido para ustedes, inclusive a los escépticos y a los forzados estoicos que odian estos días por que han perdido también la ilusión por los demás. Una especial mención para los que trabajan esta noche, que no son pocos. Felices Fiestas.

Jesús Ruiz.

La Pesambre del dictador

La Pesambre del dictador

¿Se cabrean los de derechas más que los de izquierdas? ¿Se cabrean más los curas que los monjes o los frailes?
Se cabrean las personas. En la manifestación del cabreo no hay ideología de partido, ni pensamiento político. Igual que hay dictadores de izquierdas los hay de derechas. Simplemente hay mala idea cuando el "pesambrón" es injustificado.

Tiene mi vecino todos los boletos para ser un dictador si lo dejasen. No se cansa de decir como deberían de funcionar las cosas, el mundo, más parece un empedernido jefe de la gran tribu. Manda por cojones, por huevos suyos. Tiene a la policía como escudera de sus hazañas y el teléfono como herramienta transmisora de sus dictados.

Llaman por lo que sea a la policía, que llega rápido solo por miedo de la denuncia vecinal de falta de atención que tantos recelos causan en los despachos públicos. Viene la policía y recrimina una actitud o comportamiento no probado por orden del vecino, el cual, ya satisfecho de su dosis dictatorial, no la llamará hasta que necesite sentir de nuevo el “poder” al día siguiente, o a la hora próxima, depende del mono.

Otro caso es mi vecina que llama a su vecina para recriminarle la falta de “pesambre” al no protestar por el juego de los niños en la calle. Se pone como una fiera y denuncia a la policía que hay niños jugando a la pelota y molestan y viene la policía por miedo a la denuncia vecinal de falta de atención policial y echa a los niños de la calle y servicio cumplido y santas pascuas que a gusto se queda la María. Y llama Zambudio a la ambulancia para que lo lleve al hospital y cuando llega la ambulancia se monta andando y exigiendo que corran que el dolor de muelas es muy fuerte y que han tardado mucho caramba. Y se queja Antonio Juan que se ha despertado por culpa de los gritos de la calle en vez de reconocer que llevaba doce horas durmiendo.

¿Puede evitarse un uso hipócrita de los servicios públicos disponibles? La respuesta la tenemos todos, pero la decisión lógica se mezcla con los efectos que produce esa pequeña dosis de poder al comprobar que se siguen atendiendo demandas y peticiones sin entrar a valorar que sean o no acertadas, pues simplemente se satisface el capricho, producto de la lenta aparición de pequeños dictadores con una "pesambre" de la leche.

Estamos rodeados de dictadores sociales que siguen entrenándose. Si los dejamos, manejarían de facto a todo quisque.

Estacionamientos privilegiados

Estacionamientos privilegiados

/Diario La Verdad, 26 de enero de 2007/. Tribuna:
"Con lo poco que cuesta hacer bien las cosas y lo fácil que se complican. Si decimos que justicia consiste en igualdad y la igualdad de trato es injusta, puede haber gato encerrado. Si creemos que todos debemos ser iguales ante la ley, metamos a escena a un conductor inválido y otro que no lo es a vivir en una ciudad. Entenderemos el porqué los Estados legislan el -Derecho antidiscriminatorio- para que determinados colectivos alcancen la igualdad constitucional del art 14. Por eso y siguiendo con el ejemplo del minusválido, no es injusto que discriminen al resto cuando reservan zonas de estacionamiento a minusválidos o impedidos, pues se persigue una igualdad de resultado. Bien distinto es que desde el Ayuntamiento de Orihuela entiendan eso de igualdad y justicia a su manera, haciendo extensivo el disfrute a ciudadanos sin reconocimiento oficial de minusvalía o que no cumplen con las condiciones de movilidad reducida del R.D. 1971/1999 y posterior desarrollo normativo autonómico. ¿Hay más gatos encerrados?.

Lo injusto y desproporcionado de la facultad conferida a la Administración Local por la ley, es la extensión artificiosa a ciudadanos que no pertenecen al colectivo beneficiario mencionado, sin embargo tienen su plaza de aparcamiento reservada, otorgándoles un privilegio discriminatorio respecto al resto de empleados o usuarios de automóviles, -se observa en la Plaza Santa Lucía para funcionarios de la Administración de Justicia, en Marqués de Molíns cerca de la Intermodal para los ferroviarios, en la calle del Río para el personal de Pediatría y Universidad, sin entrar a valorar el estacionamiento diario en zona prohibida del Concejal de Personal en la puerta del Ayuntamiento. Comparto lo de Quevedo, -donde hay poca justicia es un peligro tener razón-, a no ser que la lista de espera de los agraciados con un privilegio de ese tipo sea tan larga como el censo.

¿Estará aflorando en Orihuela por costumbre una enfiteusis privatizadora sobre el uso del dominio público? ¿Qué recibe a cambio el órgano autorizante? ¿Qué laudemio o regalía conlleva? ¿Es esto corrupción en su mínima expresión? Sería digno de estudio por la extraña metamorfosis legal hacia las zonas públicas de estacionamiento, por decretazo o consentimiento amojonado, que nada tiene que ver con la finalidad de la ley, ni con el neoliberalismo o las privatizaciones y si con los privilegios decimonónicos y la poca vergüenza. Tal y como se desarrollan las -franquicias públicas- en mi ciudad, pronto asomarán otras muestras de este disloque.

Desde la administración no se pueden promover situaciones injustas concediendo privilegio o prebenda a particulares con la sospecha de espigar sus regalías. Un cargo político no debe manosear la ley con el derecho administrativo para atender peticiones sin la debida observancia al ordenamiento jurídico y jurisprudencia, pues la igualdad no es un derecho que se disfruta denostando otros; eso es tiranía y por lo visto no es muy justa desde el lado de la igualdad. Es preferible que no hagan nada si cada vez que mueven un dedo fastidian a alguien injustamente, además de responsabilizar al primero que encuentran, si la cosa se pone fea".


---(publicado en el diario La Verdad el 26 de enero de 2007. Enhorabuena al Ayuntamiento por regular el uso indiscriminado denunciado en el artículo. Jesús Ruiz).

Por aquí mismo

Por aquí mismo

“Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres” –Pitágoras-.

Hoy se sabe sin duda que los primeros años de vida son de vital importancia para el desarrollo del adulto en sociedad. Los niños de la foto están cruzando por su sitio prohibido de costumbre, por que les pilla más cerca de no se donde, por que las aceras son demasiado estrechas o por que faltan en esa zona paso de peatones o por que no saben que cruzar así está contemplado con una sanción de treinta euros. Lo peor del caso es que hay padres o tutores, o abuelos que cruzan por donde no deben cruzar los niños cuando crucen solos y se sabe que los niños imitan a los mayores.

La mayoría de los atropellos en las ciudades son responsabilidad del peatón, y el 25 por ciento de los muertos por atropello son mayores de 65 años y casi el 14 por ciento niños menores de quince años, por lo que resulta obligado para los conductores extremar la prudencia, y se puede decir tal y como se desarrollan las cosas, que los conductores que transitan por nuestras zonas escolares, son prudentes, ante tanta imprudencia.

¿Educar para enseñar o enseñar para educar?
La educación aflora con la observancia a las normas, por eso meto la frase de Pitágoras que tiene dos mil quinientos años.

La rotonda de Gordias

La rotonda de Gordias

Lento avanza, como por venas enfermas y viejas arterias.

Bajando la oxidada pasarela de pilares y cristales azules que une la carretera de Bigastro con la ciudad, se observa la patología del problema. Desde allí arriba se ve el enredo que produce una rotondita incrustada en plena ciudad. Este nudo gordiano une la CV-930, que viene de la nacional Alicante Murcia con la CV-95 que va a la costa y da salida a la CV-910 que lleva al tan recurrido Hospital Comarcal y enlaza con la autopista AP-7 y Guardamar, ¿les parece poco lo que pasa por ahí?

No lo he liado a propósito. Fíjense si es importante el lazo de comunicaciones que si un conductor despistado, se lleva la escasa señalización, los que no son de Orihuela o pasan la primera vez por aquí, pueden terminar en Santa Justa preguntando a algún concejal de camino al Ayuntamiento, por la salida hacia la costa o la ubicación del hoyo dieciocho del campo de Villa Martín.

No tengo culpa alguna de los lastres de la legislatura anterior ni la anterior a la última. Quiero ser usuario de una ciudad dinámica, que se mueva y que no se ahogue siempre en la pereza. Quiero ver como se nota el trabajo de nuestra alcaldesa, que seguro, se mueve mas parece lastrada. La alcaldesa es joven y eso presupone mente fresca y abierta. Aún no está arrinconada por el imposibilismo y el acojonamiento prospectivo oriolano, aunque a veces lo aparente.

Orihuela, una ciudad con colesterol, del malo, del que provoca ictus circulatorios y broncas que arman la de San Quintín con un lío "del copón" en cualquier calle, como diría Medina en sus mejores tiempos.

Ay Orihuela, que enferma estás de circunloquios y perífrasis, y encima, te adulan. Nadie te resuelve el atasco, ciudad de ciudadanos.

El Presidente y la marca del legislador

El Presidente y la marca del legislador

Señor Presidente Francisco Enrique Camps, usted firmó en Valencia el 17 de junio de 2005 un decreto. Hablemos del mismo.

Mi amigo de conversaciones es policía local y lleva un uniforme inflamable. Eso si, lo lleva de los colores decretados, modernos, muy visible, e inflamable. En una multitud, un cigarrillo de una despistada, le abrió un boquete en su uniforme. La regulación de los uniformes, insignias y distintivos facilita la identificación los cuerpos de policía por parte de los ciudadanos, favoreciendo, al mismo tiempo, la modernización y dignificación de la imagen de los Cuerpos de Policía Local, y de los propios policías. Sin embargo el último cambio legislativo afín a sus competencias, ha liado un poco más el tema y las normas europeas de seguridad se las han saltado con pértiga. También tengo que decirle que no avanzamos en el tratamiento que realizan jueces fiscales catedráticos, editores, redactores, profesionales de la seguridad pues cuando se refieren a los funcionarios que garantizan nuestras vidas, nuestras libertades y nuestro derecho, se “olvidan” de nuestros “municipales” y son también el pilar de la política ya que sin ellos –las fuerzas y cuerpos de seguridad- tampoco habría estado.

Respecto al tratamiento esterior de la institución, el ciudadano se está quedando con un mensaje excluyente. Cuando dicen policía piensan en Policía Nacional. Policia Nacional es eso, el cuerpo con competencias en todo el territorio nacional. Policía local es el cuerpo con competencias en todo el territorio municipal, nada más y nada menos. La marca POLICÍA la ha sustraído el Cuerpo Nacional de Policía para su uniformidad, se la ha apropiado o ustedes los presidentes autonómicos han cedido y han adoptado las letras -PL- para sustituir al claro mensaje que transmite la palabra -POLICIA-.

Los redactores del decreto 114/05 de la Generealidad Valenciana que usted y el Conseller Peralta firmaron, están o siguen estando en contra del sentido común y de la dirección lógica. Por que si yo veo un coche policial donde pone en letras bien grandes “policía”; como los patrulleros de la Policía Nacional, me siento seguro pero cuando vi la signatura -PL- en un patrullero de la Policía Local (Pe ele) me quedé confuso, ¿Pé-Ele?. Cuestión de marca, y la marca se vende sola pues bien parece que es este caso tan particular, el legislador acomplejado se fue por las ramas cuando tenía el trabajo hecho nada más empezar. Menos marketing y más realidad que nuestra sociedad se merece el esfuerzo. Por eso pienso que el boquete del uniforme de mi amigo de conversación, el policía local, es la marca del legislador.
Atentamente Jesús Ruiz.

El verbo en política

El verbo en política

Con papel, micrófono y atril, uno se siente un pedazo de personaje. Les gusta anunciar ilusiones y mantenerlas con el “nosotros haremos”, y como las palabras se la lleva el levante de la tarde, usan los mismos argumentos y los mismos tiempos verbales.

La campaña electoral permanente, impide acercarnos a los políticos y recordarles su responsabilidad. Desde lejos nos dicen lo que queremos oír –haremos esto y lo otro- con una facilidad y sonrisa que nos anula toda contradicción. Las promesas vendidas como hechos y las palabras encadenadas forman frases que se deshacen en el tiempo, como la ilusión.

Ya sabemos que el más usado es el verbo hacer, -del yo hago tú haces él hace-, en su forma futuro del indicativo.

Cuando te das cuenta, aquí, el “yo hago”, se cumple, pero cuando llegamos al enunciado “nosotros haremos”, la cosa se desvanece y ya no confiamos en el “vosotros haréis” a no ser que tengamos el solaje de la ilusión sin avinagrar.
Por que no hace falta que endulcen oídos con el “yo haría”, que los verbos en su forma condicional, no son amigos de la resultante y dicho por un tercero con la mente subcontratada, me produce grima y mala leche. En este caso , cuanto más dulce más amargo, mas si cambian a la forma condicional perfecta del verbo hacer, “habría hecho.

Entonces entramos en otra dimensión ya que juegan con la significancia que la palabra “escrúpulo” precedida del verbo “tener”, convirtiéndonos, nosotros lo receptores del verbo tener, en sus chivos expiatorios.
A buena hora, mangas verdes.

Y los llaman, los tontos de la huerta

Y los llaman, los tontos de la huerta

Hay que ver como son las cosas.
Mi padre siempre ha dicho que la tierra es tierra, que es como si querría decir que la tierra siempre es un valor seguro y por lo tanto intangible. Cuando la tierra de huerta valía para cultivar, ganarse la vida y de paso contribuir al crecimiento de la Vega Baja, nadie discutía su valor. Las transacciones se efectuaban sin temer al valor especulatorio del que se adorna la construcción residencial. Ahora, sin agua segura para la agricultura, sin especuladores y sin futuro, los campos quedan vacíos de vida. La tierra no produce y adopta su cara inservible. Está vieja como sus amos, como la tradición.

Hoy se pueden ver a los agricultores y campesinos dignos de exposición museística; Napoleón se los hubiese llevado a Paris para rehabilitarlos en Los Inválidos, respetando la vez en el dispensario de turno y cuando llegan a casa, si no le acuden los dolores, se cargan la mochila de agua con insecticidas para darle un repaso a las judías, patatas, moniatos, habas, rábanos... que crían para su consumo y el de sus allegados. Ya ni se se molestan en criar para la lonja. Se puede adivinar en sus caras la tristeza que esconden al ver su tierra baldía. Se puede ver en sus caras la alegría de tener la paguica de la jubilación. Es un parco tesoro. ¿Está la Vega Baja preparada para este cambio de ciclo económico, para este cambio de costumbres, de derechos, de respetos?

Como casi de costumbre, todo nos pilla a agua pasada. La voluntad de cambio debe inferir en todos por igual y estamos quedando ante el mercado como expertos en organizar desfiles y procesiones, ya de moros, ya de pasiones. Por que tiendas para vender hay en todos los pueblos, que hoy en día hasta el oxígeno viene envasado y manufacturado. ¡Papá, planta pinos, planta árboles que venderemos hasta el aliento!

Hace tiempo que Orihuela le dio la espalda a la evidencia de su entorno. No hace mucho tiempo que escogimos la falsa autosuficiencia de la adulación y no andamos precisamente bien parados paras seguir lanzándonos mercedes.
Lo cierto, es que la tierra, es tangible. Hay que ver, como son las cosas, hay que ver.

Tiempo de necios

Tiempo de necios

El viejo profesor Eduard Punset afirmaba en diciembre del año pasado, que los sueños permiten ordenar y organizar los recuerdos, abriendo un espacio para la creatividad y para el juego.

Imaginemos, –imaginemos-, que damos un garbeo por la Orihuela de 2017 y nos rodeamos de individuos que platican sobre las controversias del kafkiano periodo Medina y la papelona honoris causa realizada. Decían que ni las medidas judiciales amagaron las malas prácticas de gobierno y corruptelas, que el agua desalada ya llegará, que autopistas y tren trinchan la vega como guadañas para avituallar al modelo económico costero del pan duro de ayer, y los alcaldables aparejan su tiovivo de ripios para oxigenar a la voluble plebe.

Faltan dos años para las primeras municipales con voto electrónico (s e g u i m o s imaginando) según la ley electoral de 2016 y la deriva socioeconómica, no está para ilusionar al ciudadano diciéndoles que si no hacemos esto o lo otro, perderemos el tren y tal y tal. Muchos trenes nos han llevado a la farfolla. Hasta Elx trasladó la Facultad de las Salesas, -sede del Ayuntamiento-, y la sesuda clase política que nos mima ha aceptado una termoeléctrica en Los Sequillos –Torremendo- para crear kilovatios o empleo, mas seis viviendas protegidas en Los Vives –La Murada-, todo un hito, como el efecto barrera de las infraestructuras estratégicas en la pasada gota fría, y ahora en 2017, la huerta, ignorada por la Administración antes que el clima y los mercados, cosecha el sol con paneles fotovoltaicos, el definitivo frenazo inmobiliario paró el primer motor económico llevándose en cadena a otros todos y la ruina, se reparte sola, es gratis.

Posible escenario a diez años, diez. Llega enseguida la contradicción de los obtusos y espetan eso de -qué fácil se torea desde la barrera ¿eh?-, sin advertir que nadan en el perezoso continuismo oriolano, confunden crítica con critiqueo, levantan las espingardas por las migajas que caen y litigan adivinando lo que han hecho o lo que van ha hacer, pues harán eso –nada- aún costándonos todo. El político hosco y gandul sabe que pasamos el tiempo en troposas tertulias de cubata y sillón, reinventando el mundillo de cruz y quijada en la que la Orihuela acomodada se presiente augusta con su rancia involución; viviréis maloliendo, moriréis apagados, escribió Miguel Hernández.

Algún día espabilaremos de esta candidez quijotesca inundada de demagogia solariega, y nos sorprenderemos de la maleabilidad de la percepción y la cara dura -del copón- que se esculpen algunos déspotas con la demagogia desde la barrera electoral; y el que quiera honra que se la gane. ¿Tan poderosa es la demagogia?

Sin memoria no hay experiencia. El agobiante -alzheimer político- en el que estamos atrapados nos nubla la percepción para descubrir la hipocresía, falacias y logomaquias con los que se adorna la intrusiva demagogia y si además se opta por tener la boca cerrada o parecer estúpidos como es usual, perderemos la memoria prospectiva y valentía para vencer al cinismo democrático de los políticos engreídos, esos que ningunean la realidad y la democracia avanzada al considerarnos objetos electorales en su Teatro del Absurdo. Albert Camus lo clavó,-la capacidad de atención del hombre es limitada y debe ser constantemente espoleada por la provocación-, pero, como solo se atiende a la pulla, de vez en cuando nos pegan un buen enjuague tiránico diciendo –tomad y callaos, esto es lo que hay, memos-. En este momento, nace el dilema, espabilar, o fingir como apocadas marionetas, inclinadas ante la fuerza y no precisamente de la razón, pues lo que caracteriza al tirano es su ilegítimo uso del poder.
Sin sueños, tiempo de necios y altanería, amables lectores.
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(Publicado en marzo en La Verdad, antes de las elecciones municipales)-

El Azarbe de La Fuente

El Azarbe de La Fuente

Corbilla en mano, agua en la ingle, barro en las rodillas, segando, amolando, sudando; dios. La limpieza del cauce del Azarbe de las Fuentes desde el río hacia el orcelitano Manantial de San Antón, empezaba todos los años en el caluroso julio como dispone la costumbre recopilada en las ordenanzas del agua; jurisdicción pulida por las tres culturas y respetada por los fueros de Valencia. Duro trabajo este de andar en el barro, aliviado con el frescor del agua fangosa por la quebrada y por ocurrencias como las de Adrián el Africano, viejo legionario de los de antes con un medallero ganado al Sahara español digno de Narváez. Un tío con clase y duro de verdad, de los que hoy escasean. Cuando se atascaba en el barro decía con los brazos en alto y prietos puños que le segásemos las rodillas de manera tan quijotesca, que, reíamos, ganándonos un resuello y él, respeto.

Con botijos sudados de agua fresca nos hidrataba el Síndico del Azarbe de la Fuente; elegido por el heredamiento en el Juzgado Privativo por tres años, además señalaba los descansos del cigarro. Esos minutos sabían a placer de marqués, aún allí tirados en el costón recibiendo a lengüetazos la apacible brisa de la tarde y molestados por el sol que se escurría entre el cañar sin cortar en el quijero de braza. En silencio, los más viejos liaban su tabaco con un pulso que ya temblaba por el esfuerzo cansino del cortar, arrimar algas y subir los fardos de la hierba y cañas desde el fondo. La hondura del azarbe enclaustraba los sonidos, acompasados por los secos golpes de nuestras corbillas de Catral y el manoseo de la palas de barro por la gala del agua. Con el trajín de los quince, apenas se advertían las escasas anguilas que se escurrían como rayos negros a la altura del primer hombre, casi siempre, Adrián. Le gustaba la carne de anguila.

Al ser faena difícil por marcar el avance en la maraña se cambiaba con regularidad el puesto de cabeza. Mi turno llegaba antes al ser el mas joven de la cuadrilla y lo señalaba con una mueca el agotado vanguardia. Mi cuerpo empapado seguía a lo suyo y mi mente iba más allá de la refriega de ser el primero; como los que siempre han tenido que ir en cabeza, y veía el oasis secreto de agua clara que se liberaba de su lentitud para recorrer coloreada este manglar oriolano hasta el Segura. El silencio, la calina y el bochorno agobiaban. Distraía el esfuerzo observando corriente arriba la maraña de carrizos, ramas cruzadas y ribazos del túnel selvático lanceado por el duro sol de julio, lleno de vida independiente, del cada uno a lo suyo y todos pendientes. Nos acercamos así al palmeral andalusí en el que ya no existen las viejas cenias que regaban las palmeras, ni la fiesta del dátil de agosto.

El avance hacia el Monte San Miguel nos adentraba en un bosque de columnas orgullosas, mezclándose la gracia del entorno con el peligro oculto en el barro por los restos de caracolas. Cómo cortaban esas cuchillitas y qué rápido se curaban, ¡qué aguas! Profundas y mercuriosas aguas, que afloraban algo saladas al pasar entre rocas alcalinas para salir al cauce tras descansar en la alberca de Los Baños de San Antón; hoy dicen spa. Un día de julio y lejano el Día del Pájaro, se terminó, se acabó, miraba atrás y no me lo creía. Lo que cuesta ganarse unas monedas, para gastar. –“El año próximo no volveré Adrián, el barro es muy duro-. – “Duro era el Sahara cuando me alejaba de Tarfaya, por lo menos aquí hemos terminado el trabajo Jesús, dame fuego-“, me dijo sonriendo antes de reír. Nunca más fui al barro, pero a veces, creo que sigo allí, restando palmeras junto a un azarbe sin clientela. Adrián el Africano, descansa en paz.
El manantial, también.
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publicado en la verdad como El Manantial

La gala de los albañiles

La gala de los albañiles

Una cena gala de Procosta despejó las lenguas en el hotel La Laguna del municipio alicantino de Rojales. Numerosa gente relacionada con el sector de la construcción turística se reunió para hablar del mercado de casas. Este sector económico está ligado sospechosamente a las malas prácticas de gobierno de los municipios del litoral. En cristiano, se llama corrupción, que aceptada o no, existe. Es cierto que se vende menos y es cierto que no puede venderse de esa manera y a ese ritmo. También es cierto que no se puede comprar a esos precios con los actuales niveles de renta. Si no se ha desarrollado un plan de acción territorial autonómico que armonice el crecimiento intermunicipal es por que a los ayuntamientos no les gusta que el poder autonómico se inmiscuya en sus asuntillos urbanísticos. Si los ayuntamientos han cerrado los ojos ante las construcciones ilegales no es por incompetencia, es por que han querido y no han ejecutado su potestad.Y ahora que viene el lobo se recapacita y se dice como hubiera sido mejor hacerlo y como lo harán mañana siles ayuda el Consell. No es hora de pensar en hacerlo mejor. No es eso.

No es hora de decir como se hace mejor ni de lanzar culpas. California y Florida son dos ejemplos aludidos a los que se agarran los asociados en su discurso y en cierta medida y con grandes diferencias, tienen razón pero hay un origen oculto que nadie trata y facilita escenarios propensos a dejar hacer. Los ayuntamientos disponen de una ridícula financiación propia y están asfixiados económicamente aunque gestionen bien sus recursos. La falta de suficiencia económica en los entes locales hace que se guiñe el ojo al dinero fácil de las licencias de construcción. Además, el amiguismo y el clientelismo político endulza un poco más el desorden e inobservancia a las leyes y competencias municipales, más desde que la Ley 51/2002 suprimió casi en su totalidad el aporte del I.A.E. a las arcas locales y los ayuntamientos han acudido la actualización fiscal de sus tributos propios y al desarrollo desbocado de los planes sectoriales como medida de desahogo financiero.

Por eso, en los parámetros a analizar para explicar la situación a la que se ha llegado y que sirvan para trazar planes a corto plazo, no se incluyen la histórica sequía financiera que el legislador estatal tiene respecto a los municipios, que, de la noche a la mañana, se han visto con la gallina pelada y la canasta llena de huevos. Además hay que decir que no hay calidad democrática ni formación en la gestión pública de nuestros representantes locales aunque vistan de Armani o Margharet & Moi. Por eso hago esta crítica a una exposición miope de lo que es un problema de gobernanza, dando al traste con las promesas políticas de calidad en la gestión real de políticas públicas. La política y la economía van unidas de la mano en un difícil equilibrio tridimensional concursado con el ciudadano, de forma que las pequeñas fluctuaciones del mercado económico y electoral hacen tambalear la estabilidad político-económica en el como sur de alicante. El desempleo y las difiultades económicas son resultados del ajuste de la demanda.
Buen provecho y hasta el año próximo.

Policías, con fronteras

Policías, con fronteras

Es cierto y no hace falta muchos malabares lingüísticos para explicarlo. La democracia clásica está en crisis. La democracia actual de lobbis y grupos de presión es lo que se impone en el pensamiento occidental. Está de moda asentir ante el interés general de agrupaciones que tienen un espacial interés y no siempre general.

Como ejemplo podemos esbozar el escenario siguiente siguiendo el argumento del título de este artículo. De madrugada, vemos en las calles y carreteras de nuestra ciudad a los funcionarios encargados de velar por la seguridad. Los policías realizan controles, sin periodistas y sin espectadores de paso, por lo tanto, sin armar mucho jaleo. En ocasiones los conductores y pasajeros colaboran con el fin público que pretende la tarea policial, -la paz social-, pero algunos se comportan estúpidamente como si los agentes fuesen salteadores de caminos. Protestan como niños cuando se descubre droga o armas como bates de béisbol y pistolas simuladas.

Es difícil no preguntarse si no serán las respuestas de algunas personas a los policías las que tengan algo que ver con las respuestas de los policías a ellas. Es entonces cuando comienza el trabajo de los grupos de presión y los lobbis argumentando desaforadamente la brutalidad policial desde el soporte de alguna organización que incide en el problema y no en como nació el mismo. Es entonces cuando entra a escena el sesgo de la demagogia, además, si la cosa se sale de madre o sale en los medios de comunicación, se la carga el de siempre, no teniendo fuerza la justificación razonada de la acción. El resultado de toda esta argumentación es que la tarea de velar por la paz social se realiza con una venda negra en los ojos para no "molestar a nadie", que es lo importante, dada la resultante del conflicto de pareceres.

Por lo tanto, un trato verbal duro ante una protesta desaforada puede conducir a la contradicción de la acción legítima, ya que los grupos de presión y los lobbis sucumben al sesgo del suceso por miedo a no se qué argumento viciado de libertad-seguridad, sin tener en cuenta el delicado equilibrio necesario para disfrutar de los derechos subjetivos que nos otorga la democracia y ese equilibrio es preestablecido en la observancia a las leyes.

La demagogia genera inseguridad y la inseguridad demanda más seguridad y la seguridad que desea el ciudadano común es ver más policía, no más "curicas". Si no advierten la diferencia y la similitud de la analogía propuesta, es que están tan dormidos como cuando sus policías velan por su sueño.
Contradicciones.

Nuestras bicicletas

Nuestras bicicletas

Recuerdo mi bicicleta azul, la de mi hermano era roja.
Recorríamos, en nuestras máquinas de libertad, los caminos de la huerta del entorno de Orihuela, flanqueados por miles de árboles. Era como un bosque parcelado que compinía un paisaje espectacular, acompañados por el ir y venir de mariposas y pájaros como los gafarrones, verderoles, abubillas, merlas y las oropéndolas que eran dignas de ver en el cielo. Mi padre, vió de niño al poeta Miguel Hernández con su ganado de cabras por el Camino Viejo de Callosa, quien siempre iba leyendo.

Veíamos en los paseos a los hombres trabajar en filas por los bancales. De las riveras de tierra segaban los hombres con el acero de las hoces de Catral, el fenal, la sisca y el lastón para los animales de la cuadra que generaban estiércol para abonar la tierra. Los mondadores de Bigastro mantenían los cauces limpios de barro que evacuaban las aguas filtradas de las parcelas regadas con el agua del Segura, para alimentar otros cauces mayores y acequias de aguas abajo, generando otro sistema de tandas de riego y así hasta Guardamar. La que sobraba iba al Hondo y servía para alimentar los canales del campo de Elche-Crevillente y La Murada. ¿Han visto un sistema más reutilizado en su vida?


La historia cambia de dirección y empieza a ser triste por la evolución socioeconómica de los sectores productivos y la monopolización de los mercados. Desaparecieron con las obras de modernización dirigidas por el IRYDA el ecosistema que hoy solo observamos en National Geographic. La oropéndola, el oriol, no se deja ver, por mucho que escudriñe el cielo. Sólo la hallo moldeada en bronce en lo alto de un palo, convertida en icono de una celebración elitista.

Aun así, los acueductos siguen conservando las tandas de riego fantasmas y turnos de riego de antaño como derechos históricos y el Juzgado Privativo de Aguas de Orihuela, expectante ante su incierta razón de existir, sigue gestionando no se qué arbitrios. La vida de los hortelanos de la vega es como la describió Miguel Hernández. Y dejó de salir el agua del manantial de San Antón.

La huerta muere conjuntamente con los ecologistas más proteccionistas que han existido, los hortelanos. ¿Quién les ha engañado? ¿Quién ha engañado a los agricultores? Quizá su afán por no mirar mas allá de su parcela. A los pocos que quedan se le amontonan los años, se le multiplican las dificultades.

Los políticos de turno, ante su incapacidad de entender el interés general, distraen como el filibustero y ahora, la Vega del Segura, herida de sed por una estrategia bien trazada o una involución asentida, se muere juntamente con un sistema orgulloso de vida que estaba en sintonía con la naturaleza. Ahora llega el segundo plan estratégico, ya que una vez que no hay agua; primer plan, hacemos obras faraónicas. Cortamos y cicatrizamos la huerta con autovías y ferrocarriles, como tatuajes carceleros que recuerdan nuestros pecados.

Pero ya se están trazando algunos los PAU PAI y futuros PGOU; tercer plan. Ya lo dijo un conferenciante y promotor en el 2002 en unas conferencias en Santo Domingo de Orihuela: «Sueño con una Vega Baja a la californiana». Lo primero que pensé es de dónde había salido semejante estúpido. Allí nodiscuten los trasvases si son viables y comparar de esa forma Orihuela con el Valle de California es la defecación fáctica más contradictoria que he escuchado en mis treinta y ocho años de vida en Orihuela. Es la hora de las grandes obras, espero que las terminen, y bien, sin comisiones que las deterioren demasiado y con justiprecios equivalentes al esfuerzo de toda una vida de trabajo.

Mi hermano piensa lo mismo.
¿Y ustedes?

LA COSTA DE LOS BARRANCOS -ORIHUELA COSTA-

LA COSTA DE LOS BARRANCOS -ORIHUELA COSTA-

Sísifo, no mires atrás, sigue.
El litoral oriolano es espectacular. Tiene buenas playas, calas y paisajes. Podríamos editar otro documental para jubilados de las playas oriolanas, de los inmensos jardines con agujeros, de las rotondas adornadas con señoritas que hablan con el que se pare a charlar un rato. Un mundo feliz.
Tambien podríamos hacer un largometraje para el gran público con tramas que esbozan el paisaje costero de mañana pero nos entretenemos con los actores del nuevo fin del mundo. Un largometraje oriolano en el que no falte de nada, siquiera muertos como los desgraciados de esta semana en la Flamenca que fueron espetados a cuchillo por, uno. La costa de Orihuela no se libra, ni callando, de los tràgicos sucesos. De vez en cuando alguien muere sin querer a manos de un ido o un "yo no quería". Alguien es violado o extrangulado o desaparacido. Nadie se entera de esas cosas o no queremos enterarnos. Nos interesa poco a no ser que nos salpique la sangre y la desgracia directamente. Las malas noticias se estancan en las arenas de la playa y la agencia EFE calla lo que debe o no puede con lo que sabe.
Dos hidúes han perdido la vida en el último episodio de una película sin director y sin guión. Los actores son espontáneos y los espectadores fortuitos.

Y ahora, las preguntas; ¿es aceptado que en la costa te maten antes que en la ciudad o es solo normal estadisticamente hablando? ¿el estilo de construccion de urbanización del territorio condiciona los parametros de seguridad? ¿ qué imagen turistica hemos generado cuando las personas que vienen son abuelos y adolescentes? ¿los que compran el billete-paquete de viernes-domingo y pasan esos días bebiendo y peleando en garitos, consumiendo servicios de policia y hospitales, son turistas deseables? ¿es eso un turismo esperado solo para llenar las testimoniales camas hoteleras? ¿es un turismo de camorristas? ¿los residentes en la costa se sientes oriolanos? ¿invitan a venir a sus amigos de sus paises de origen siendo eso la mejor publicidad? ¿quien gana de verdad con todo esto?¿revierten las plusvalías al litoral o los capitales se difuminan en el éter de la bolsa dándole la espalda a la hacienda pública?
Creo que es inútil todo esfuerzo.
Menos mal que tiene buenas playas y para todos los gustos. No mires atrás Sísifo, sigue sigue.

PIRATAS

PIRATAS

Las costas del Mediterráneo fueron atractivas para piratas norteafricanos que rapiñaban y esclavizaban a las desprotegidas familias del litoral, con el beneplácito de los otomanos. Por ello se levantaron torres vigías como las de Cabo Roig y Horadada para alertar a la escasa población de la llegada de los berberiscos al litoral; de ahí viene la frase “moros en la costa” acuñada entre los siglos XV y principios del XVI que coincidió con una nueva ola de expansión islámica, resuelta con la Liga Santa en Lepanto.

Inmersos ya en el siglo XXI nos percatamos de la metamorfosis que ha experimentado la piratería que ha llegado a inutilizar las antiguas torres costeras. Ya no vienen por mar en barcos y ya no son los moros de la costa los que rapiñan. Los tenemos aquí viviendo a lo grande como en Port Royal, enriqueciéndose con las nuevas patentes de corso, haciendo lo indecible por esquivar la acción de la justicia y sumando adeptos con políticos que están de paso en la Administración Pública. Han cambiado los cañonazos por los “pelotazos”, los barcos por los despachos y sus botines brotan a costa de la pértiga democrática y la Hacienda Pública.

En el 2003 se empezó por combatir a las mafias internacionales que delinquían en nuestras costas; Operación Ballena Blanca contra la corrupción negra, y se han topado con la mafia política o corrupción blanca, para vergüenza de la democracia, resentida por esta sodomía auspiciada por un laissez passer que nos arrincona en la oscura anomia, engrasada y mantenida por las cambiantes elites empresarial y política. Si los valencianos del siglo XVI reforzaron la defensa del litoral, ahora nos toca a nosotros defendernos de otra amenaza; la demagogia y la corrupción de voluntades en la Vega Baja, quién sabe si peor que la que dio origen a aquellas torres de vigilancia.

En un informe sobre la corrupción mundial, España obtiene una puntuación de seis y medio sobre diez, estando en el puesto veintitrés en el Índice de Percepción de Corrupción de ciento sesenta y tres países estudiados, en el siguiente puesto, Barbados y Estonia; datos de la prestigiosa organización no gubernamental Transparenciy International. La silenciosa incursión de la corrupción en la política ataca a la gobernanza del sistema democrático y generaliza las malas prácticas de gobierno, cuyos tentáculos pueden hacer fracasar los “códigos de buen gobierno” en su implementación municipal.

¿Se pierde calidad democrática con los que reinventan la Administración Pública a golpe de informes y rumores?
Lo dicho, piratas modernos, como siempre.


publicado en La VErdad

LOS NIÑATOS Y LA POLÍTICA

LOS NIÑATOS Y LA POLÍTICA

Orihuela, primeros de octubre.
Razias municipales pasan a los periódicos.
Unos concejales rezongan públicamente: ¿ahora resulta que hay un niñato por la Alcaldía?.
Es un error llamar niñato a un concejal con responsabilidades de gobierno, aunque lo sea. Es un error desterrar a la concejala a las tierras de la oposición por llamarle niñato sin saber si realmente lo es o no. Las bitácoras juegan malas pasadas y un concejal no puede permitirse ciertas licencias. Trabajarán mucho, pero solo queda el solaje y la tontería. Es increíble en lo que gastan el tiempo mis representantes, los elegidos en urnas. Parece que solo atienden a la pulla para menear al ciudadano. Parece que la pulla gusta por que la pulla es lo que mueve, o si no que se lo pregunten al picaor. Al toro no. O es la pulla lo que sirve para distraer las obligaciones de todo cargo público, que son gobernar e inspeccionar. Pero esto choca con la dualidad del fin pretendido. Inspeccionar y fiscalizar son funciones de la oposición y si la oposición es somera con las barbaridades y no fiscaliza coherentemente, tendrían que saber primero lo que es una barbaridad en política pública y lo que simplemente es una ocurrencia de última hora o una mala gestión de los recursos públicos, de los impuestos; de los euros para gastar.

El problema de mi ayuntamiento no es que la alcaldesa está con este, o el otro. El problema no es Fenoll, Marcos o Mariquita Pérez. La política, mejor dicho, los partídos políticos consumen hoy muchos recursos. Necesitan muchos euros para mantener sus aparatos y sus líderes con empresarios dispuestos a "colaborar" en sus planes y en sus fines para alcanzar el poder . Los roles son los mismos. Ni las cuotas ni la financiación pública es suficiente. La política responsable e ideal existe en la teoría, pero sin ella, sin la teoría estaríamos en un mundo de lobos y corderos y eso tiene un final conocido. La democracia que tenemos que vigilar, la Democracia Real, es la que suaviza al lobo y le da fuerzas al cordero.¿Qué tendrá el poder? ¿Poder se escribe con jota (j)?¿Educación para el político o para la ciudadanía?, puede, puede.
Ánimo y a conciliarse con la democracia.

PALMERAS DEL PALMERAL

PALMERAS DEL PALMERAL

Creo que se puede hacer algo más. Creo que el palmeral necesita otra cosa. No más dinero, no más euros. No pido yo eso. El palmeral de Orihuela se mengua. Caen algunas por el viento. Hay quien vierte gasoil por el cogollo para secarlas en dos meses. Esta el picudo que las condena a ella y a las de alrededor. Está todo el mundo cuidándolo de forma entre todos lo cuidamos y el solo se menguará de tanto que lo cuidan.

Abogo por hacer un gran parque por el palmeral, con senderos, a pié, para paseos entre columnas orgullosas. Como describió Miguel Hernández en su poema -Palmera-, lleno de metáforas visuales y adornos gongorinos que se funden con el entorno que él describió.

Palmeral de Orihuela que tan orgulloso te sientes allá arriba, que nosotros te olvidamos, en la tierra, como tus dátiles, que nadie los codicia. Cambian los tiempos, palmeral, de Orihuela.
Todos te cuidan, nadie posee tus sabores, solo te miran. Cambian los tiempos y cambian los hombres.
¿Cómo lo harías?