La mujer disidente

Se desarrollaba en un ambiente festivo y con una normalidad envidiable. Es el desfile del orgullo en Nueva York con gays, lesbianas, transexuales y toda la parafernalia sexual necesitada de mostrar al mundo la falta que hace que desfilen para ser reconocidos y para que se recuerden sus derechos. Hay dos policías vigilando el cotarro que fuerzan estar serios. Entre el gentío que observaba la cabalgata, sobresalía una pequeña pancarta que dice -Dios castiga a los homosexuales con el sida- Nadie llamó a los antidisturbios pidiendo disolver a la espectadora disidente. Nadie espetó comentario alguno y nadie le dijo fascista ni franquista ni hija de puta. Claro, es que está en la Metrópoli.
Ahora se que en España esas cosas si que son diferentes por mucho que se diga que pasan los años y cambian las personas. Los que se violentan por una línea editorial o por una manifestación externa del pensamiento tienen bastante trabajo pendiente. Mi vecina decía cuando era pequeña que dios aprieta pero no ahoga. No se que es de ella ni de la que enseñaba orgullosa la pancarta. Al fin y al cabo, todos se sentían orgullosos. Seguro que no se pierde el desfile del orgullo del año que viene.
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Autor: protectoraoriolana.com
Fecha: 04/03/2008 23:45.